¿Rehuyes de la soledad?

¿Por qué, en general, se rehuye la soledad? ¿Porqué son muy pocos los que encuentran compañía consigo mismos? 

soledad¿Verdad que a veces buscas el poder estar solo/a? El poder disfrutar y gozar de momentos que te permitan pensar, reflexionar sobre ti mismo/a, e incluso no pensar en nada sino observar, contemplar la maravillosa puesta de sol, el mar, un paisaje, la naturaleza en general, poder sentir su olor, su color y su temperatura… es un placer. Parece que paramos el tiempo, el mundo que nos rodea se detiene, acaban los problemas, los apuros, las obligaciones, sólo disfrutamos, sólo estamos, sólo somos. Esta es la soledad que apetece.

Pero que pasa cuando no existe esa necesidad y en cambio nos sentimos solos. Resulta paradójico el hecho de que vivimos en sociedades masificadas y sin embargo a veces nos sentimos tremendamente solos. Te puedes sentir solo en medio de una gran ciudad rodeada de miles de personas, o comiendo en familia el día de Navidad. La soledad, cuando no ha sido elegida, es una de las situaciones vitales más angustiosas y temidas por el ser humano.

Los psicólogos consideran que alguien está solo cuando no mantiene comunicación con otras personas o cuando percibe que sus relaciones sociales no son satisfactorias.
La soledad refleja una percepción del individuo respecto a su red de relaciones sociales, bien porque esta red es escasa o porque la relación es insatisfactoria o demasiado superficial.

Podemos hablar de la soledad emocional o la ausencia de una relación intensa con otra persona que produzca satisfacción y seguridad. O también de la soledad social, cuando existe carencia de amistades, el individuo no tiene con quien compartir intereses y preocupaciones.
La soledad, salvo que sea buscada, es una experiencia indeseada similar a la depresión y la ansiedad y se tiende a vincular con estados de tristeza, desamor y negatividad, obviando los beneficios que una soledad ocasiona y deseada puede reportar.

Soledad-tristezaLas personas que se aíslan y que apenas hablan más que con su familia, sus compañeros de trabajo y sus vecinos es una soledad muy común en este momento. Nos sentimos incapaces de contactar con un mínimo de confianza con quienes nos rodean. Plantamos un muro a nuestro alrededor y vivimos el vacío que nosotros mismos creamos y que justificamos con planteamientos como “no me entienden”, “cada vez que confías en alguien, te llevas una puñalada”. Esta situación va generando un aislamiento que en muchas ocasiones no se advierte conscientemente. La gente se va distanciando por las propias experiencias de la vida y muchos quedan relegados en el camino y deben comenzar de cero y esto puede resultar muy difícil, tener que hacer amigos, integrarse a otros grupos hasta tener una nueva oportunidad tanto en la amistad como en el amor.
Alguna ideas para evitar la soledad:
– Conocer compañeros de trabajo, estudios, cursos.
– Integrarse en conversaciones y darse a conocer.
– Ofrecer colaboración cuando se vea que alguien la necesita.
– Frecuentar salidas en grupo y si no surgen, ser el protagonista y plantear alguna actividad en conjunto.
– Asistir a grupos de autoayuda para personas en una misma situación. Es una de las mejores maneras de comprender por la realidad que se está atravesando y es una buena alternativa de hacer nuevas amistades con un mismo objetivo.
– Confiar el problema a un profesional o conocido que inspire confianza y pueda resultar de apoyo en caso de necesidad.
– Los fines de semana o días libres no quedarse aislado en el hogar, sino salir con gente. Si el teléfono no suena, hacer uno mismo las invitaciones o sugerir salidas que puedan resultar atractivas a los demás.

Por naturaleza, somos criaturas sociales y, por tanto, necesitamos tener una red de amigos, con la que compartir aficiones, preocupaciones y anhelos.

Pero como dije en el principio de este artículo, a veces, reclamamos y elegimos destinar parte del tiempo a realizar tareas en solitario como opción personal. En este caso, nada tiene que ver con sentimientos de tristeza, sino que puede ser muy gratificante porque fomenta el bienestar emocional. Se trata de gozar de momentos de intimidad más que de soledad. Dedicamos momentos a uno mismo, que pueden ser, necesarios e imprescindibles para fomentar el bienestar personal. En esos momentos, nos podemos sentir libres, hacemos lo que queremos sin dar explicaciones a nadie. Una persona puede estar aislada, en un monasterio, pero sentirse acompañada porque sabe que tiene personas a las que les importa, que piensan en ella, se preocupan y la quieren. Sabe que cuando quiera salir de este momento solitario, puede relacionarse fácilmente con las personas.

Consúltame y pide hora:
Las sesiones pueden ser presenciales o por Skype si vives fuera de Tenerife.

Teléfono 618 12 01 03 o también por skype*.
*Para consultas por skype conecta anteriormente por correo electrónico- nievesariasnavarro@gmail.com

 

Esta entrada fue publicada en blog, Información y noticias y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.